viernes, 24 de junio de 2011

SOBRE LA PIEL DEL DIOS


   JOSÉ RAMÓN BLANCO
POESÍA 






I


En este instante
otro hombre
escribe
estas palabras;
de una misma
memoria
las rescata;
hace las mismas
pausas;
repite el mismo
gesto pensativo.

Probablemente
es suyo
el trazo singular,
esta caligrafía
irrepetible.

Quizá conoce,
como yo,
que por un verso
se entra
a un laberinto;
que en otro
se contiene
su secreto.

Mientras cruza,
simultáneo,
nuestro recuerdo
el último
  latido de Asterión,
tú habrás
hallado
este poema
que transmigra.

Tal vez,
en este instante,
otra mujer
lo lee
por tus ojos.

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